Te estaba jodiendo en 2020.
No yo (bueno, si me conocías igual sí). Hablo del estrés y de la ansiedad, de la falta de descanso, de algún dolor de espalda… ya sabes. Y si no es así, siente gratitud, porque por ese año estos problemas ya estaban subiendo como la espuma.
Insisto, si tú no has sufrido pasarte días cual zombie vagabundeando sin energía, teniendo que pedir la baja en el trabajo, estando irascible y saltando a la primera o con una postura propia de un «chino agradecido»… pregúntale a cualquiera de tu entorno.
No lo digo yo, lo dicen las estadísticas oficiales sobre salud mental, bajas laborales, niveles de condición física deplorables…
Te he empezado a hablar de broma para llamar tu atención, pero de broma no tiene nada. La calidad de vida y bienestar están por los suelos, la falta de confianza cuando te ves en el espejo, una vida gris y sin ilusión, falta de fuerza y energía para disfrutar de los seres queridos… el único consuelo hacer skroll, o como se diga, en las redes sociales con alguna serie de fondo…
Mira.
Te digo esto porque por esa época llevaba más de 7 años trabajando como entrenador personal. Trabajaba más que vivía. Ahora, vivo más que trabajo y lo que trabajo me da vida.
Pero bueno, eso a ti te interesa más bien poco o nada. Así que voy a contarte algo que sí.
Llevo más de 11 años siendo entrenador personal, especialista en salud y rendimiento, bueno y profesor en la universidad. Por esa época, cada día, repito, C A D A D Í A, me pedían que bajáramos la intensidad del entrenamiento, que hiciéramos algo relajadito o que si venían es porque se habían comprometido y sabían que les hacía bien.
Bueno, a lo que vamos…
¿Qué pueden tener en común empresarias, médicos, ceos, enfermeras, profesores, ingenieras, trabajadores de diferentes sectores o jubiladas?
Te voy a decir algo que sí te interesa:
Hay una función que llevas contigo desde que naciste.
Es también tu mejor herramienta y mayor aliada.
No te hace falta aprenderla, más bien reapreanderla.
Es la RESPIRACIÓN.
Puede que pienses que estoy bromeando o puedes apuntarte a los “díasWOB” o directamente a las sesiones semanales y comprobar de qué hablo.
Eso implica que te mande mensajes, que te envíe mails día sí y día también.
Así hasta que me contrates o me odies, me cojas manía o me quieras, te des de baja o leas con ganas de aprender, estoy aquí para acompañarte.
Mira.
Saber qué hacer es fácil. Hacerlo no.
Quejarse es muy fácil, lo hace cualquiera. Tomar responsabilidad y acción no.
Por eso, cada día guardo un ratito para recordármelo e impulsarme hacia adelante. ¿Aceptarías los consejos, reflexiones y propuestas a una antigua víctima llorona?
Te lo pregunto porque puedes acabar recibiendo
– Contenido gratuito de altísimo valor sobre salud, ejercicio físico, mentalidad para ti mejorar tu calidad de vida, bienestar, actitud, condición físico.
– Ejercicios específicos para problemas concretos que pueden cambiarte en cuestión de segundos.
– Sesiones semanales para que tengas tu tiempo y espacio de calidad para ti, sabiendo qué hacer, cómo progresar y hacia dónde ir.
– Acceso exclusivo a acompañamientos.
– Y lo más importante… una sola práctica puede que sea la solución en segundos que llevabas tanto tiempo buscando.
Si te interesa formar parte de un desafío de 5 días – gratuito – y aprender a resolver tus problemas con el estrés, el sueño y esas cosas que te están jod*****:
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