Tal día como hoy, por ahí por 2020-2021, estaba trabajando. Da igual si lo lees un lunes que un domingo, curraba más que vivía.
Ahora, vivo más que trabajo y lo que trabajo me da vida.
Pero bueno, eso a ti te interesa más bien poco o nada. Así que voy a contarte algo que sí.
Por esa época llevaba ya más de 7 años trabajando como entrenador personal, pero hasta entonces no había ocurrido que cada día, repito, C A D A D Í A, me viniera la gente con la cantinela de estar súper cansados, sin energía, habiendo dormido poco, mal o nada, irascibles… Y eso, hasta ahora, incluyendo otros profesores de la universidad, amistades, gente conocida…
Vamos a ver.
¿Qué pueden tener en común empresarias, médicos, ceos, enfermeras, profesores, ingenieras, trabajadores de diferentes sectores o jubiladas?
Bueno, y que todas estas personas respiran. Imagino, que tú también.
Te voy a decir algo que sí te interesa:
Hay una función que llevas contigo desde que naciste.
Es tu mejor herramienta y mayor aliada.
No te hace falta aprenderla, más bien reapreanderla.
Es la RESPIRACIÓN. Y estoy aquí para que sepas utilizarla y la utilices.
Puede que pienses que estoy bromeando o puedes apuntarte a los “díasWOB” o directamente a las sesiones semanales y comprobar de qué hablo.
Eso implica que te mande mensajes, que te envíe mails día sí y día también.
Así hasta que me contrates o me odies, me cojas manía o me quieras, te des de baja o aprendamos juntos.
Mira.
Saber qué hacer es fácil. Hacerlo no.
Quejarse es muy fácil, lo hace cualquiera. Tomar responsabilidad y acción no.
Por eso, cada día guardo un ratito para recordármelo e impulsarme hacia adelante. ¿Aceptarías los consejos, reflexiones y propuestas a una antigua víctima llorona?
Te lo pregunto porque puedes acabar recibiendo
Si te interesa formar parte de un desafío de 5 días – gratuito – y aprender a resolver tus problemas con el estrés, el sueño y esas cosas que te están jod*****, clickea en: desafío
Si quieres que tratemos personalmente tu caso, clickea en: acompáñame
Suscribirse es gratis. Darse de baja, también.